miércoles, 25 de marzo de 2009

Sólo eso pido yo


RÁUL
Oh, Christine...
Basta de misterios,
Olvida tu temor.
Ya nadie va a dañarte
Llegué para cuidarte.
Deja que te libre,
Tu llanto has de calmar.
Yo estoy aquí contigo.
Te guío y te cuido.


CHRISTINE
Di que me amas en cualquier momento.
Traéme a la vida con tu voz.
¡Que me quieres, que me necesitas!
CHRISTINE
Júrame que todo es verdad.
Sólo eso pido yo.

RAÚL
Quiero protegerte,
Quiero ser tu luz.
Aquí ya estas a salvo,
Sin miedo, a mi cuidado.

CHRISTINE
Libertad deseo,
No más oscuridad.
Y tú siempre conmigo.
La vida ya contigo.

RAÚL
Pues di que quieres compartir tu vida.
Déjame borrar tu soledad.
¡Que me quieres, que me necesitas!
Donde vayas siempre iré yo.
Christine, Sólo eso pido yo.

CHRISTINE
Di que quieres compartir tu vida.
Dímelo y así te seguiré.
RAÚL Y CHRISTINE
Me darás tus noches y tus días.

CHRISTINE
Di que me amas...

RAÚL
Yo sí, mi amor.

RAÚL Y CHRISTINE
Dilo.
Sólo eso pido yo.

(Se besan)

Donde vayas siempre iré yo.

RAÚL Y CHRISTINE
Dilo, sólo eso pido yo.

CHRISTINE
Debo ir.
No saben dónde estoy.
Espérame, Raúl.

RAÚL
Christine, te amo.

CHRISTINE
Llama a tus caballos.
Espérame al salir.

RAÚL
¡Y pronto tú conmigo!
CHRISTINE
Me guías, yo te sigo.

FANTASMA
A tu voz di alas
Con mi gran amor.
Y así me lo devuelves.
Me engañas y traicionas.
Él tenía que amarte
Al oír tu voz, Christine,
Christine...

RAÚL Y CHRISTINE
Di que quieres compartir tu vida.
Dímelo y yo te seguiré.
Me darás tus noches y tus días.

FANTASMA
Te maldigo yo por traicionar
Lo que el fantasma te pidió. ¡Ve!
(Con un gesto final de venganza hacia el candelabro)
¡Vete!

RAÚL
¡Christine!
(Con un relámpago cegador el candelabro cae sobre la escena a los pies de Christine.)

miércoles, 18 de febrero de 2009

Decir amigo, Joan Manuel Serrat

Decir amigo es decir juegos, escuela, calle y niñez. Gorriones presos de un mismo viento tras un olor de mujer. Decir amigo es decir vino, guitarra, trago y canción furcias y broncas. Y en Los Tres Pinos una novia pa' los dos. Decir amigo me trae del barrio luz de domingo y deja en los labios gusto a mistela y a natillas con canela. Decir amigo es decir aula, laboratorio y bedel. Billar y cine. Siesta en Las Ramblas y alemanas al clavel. Decir amigo es decir tienda, botas, charnaque y fusil. Y los domingos, a pelear hembras entre Salou y Cambrils. Decir amigo no se hace extraño cuando se tiene sed de veinte años y pocas 'pelas'. Y el alma sin mediasuelas. Decir amigo es decir lejos y antes fue decir adiós. Y ayer y siempre lo tuyo nuestro y lo mío de los dos. Decir amigo se me figura que decir amigo es decir ternura. Dios y mi canto saben a quien nombro tanto.

martes, 17 de febrero de 2009

El hombre del piano


Esta es la historia de un sábado,
de no importa que mes,
y de un hombre sentado al piano
de no importa que viejo café.

Toma el vaso y le tiemblan las manos,
apestando entre humo y sudor,
y se agarra a su tabla de naufrago,
volviendo a su eterna canción.

Toca otra vez, viejo perdedor,
haces que me sienta bien,
es tan triste la noche en que tu canción
sabe a derrota y a miel.

Cada vez que el espejo en la pared
le devuelve más joven la piel,
se le encienden los ojos y su niñez
viene a tocar junto a él.

Pero siempre hay borrachos con babas,
que le recuerdan quien fue,
el más joven maestro al piano
vencido por una mujer.

Ella siempre temió echar raíces,
que pudieran sus alas cortar
y en las jaula metida, la vida se le iba
y quizo sus fuerzas probar.

No lamenta que de malos pasos,
aunque nunca desea su mal,
pero a ratos con furia golpea el piano
y hay algunos que le han visto llorar.

Toca otra vez, viejo perdedor,
haces que me sienta bien,
es tan triste la noche en que tu canción
sabe a derrota y a miel.

El micrófono huele a cerveza
y el calor se podría tocar,
solitarios oscuros, buscando pareja,
apurándose un sábado más.

Hay un hombre aferrado a un piano
la emoción empapada en alcohol,
y una voz que le dice: "pareces cansado,
y aún, no ha salido ni el sol".

Toca otra vez, viejo perdedor,
haces que me sienta bien,
es tan triste la noche en que tu canción
sabe a derrota y a miel.

lunes, 16 de febrero de 2009

Biografía de Jacqueline Du Pré
















Nacida en una familia culta, Jacqueline du Pré era la más joven de los niños. Ella tenía 4 años cuando escuchó el violoncello por primera vez, en la radio. A partir de ese instante el sonido del instrumento jamas la dejaría. Ella comenzó a tomar lecciones de música con su madre Iris du Pré. Dos años más tarde, empezaría a recibir lecciones en Londres, compitiendo musicalmente con su hermana. A los diez años gana un premio en una competición internacional, y a los doce realiza su primer concierto en la BBC de Londres.
Estudia con
William Pleeth en la Guildhall School of Music and Drama en Londres, con Paul Tortelier en París, con Rostropovich en Rusia y con Casals en Suiza.
Durante toda su carrera, du Pré tocaría junto con orquestas y solistas prestigiosos. En particular su interpretación del concierto para cello de
Elgar junto a la Orquesta Sinfónica de Londres bajo la dirección de John Barbirolli en 1965. Para esta interpretación ella usó un Stradivarius denominado Davidov de 1712 que le fue ofrecido por su madrina y admiradora Ismena Holland.
Su amistad con los músicos
Itzhak Perlman, Zubin Mehta y Pinchas Zukerman y su matrimonio con Daniel Barenboim, inspiró un filme de Christopher Nupen. Los cinco se denominaban a ellos mismos como la mafia musicale juive. En la navidad de 1966, Jaqueline conoce a Daniel Barenboim, un año después se casan. Ella tuvo que convertirse al judaísmo para casarse. Su matrimonio fue una de las relaciones más fructuosas de la historia musical comparándose ciertamente con la de Clara y Robert Schumann. Se pueden constatar en los numerosos conciertos que dieron con Barenboim al piano o en la dirección orquestal.
La hermana de Jacqueline, Hilary, se casó con el director orquestal Christopher "Kiffer" Finzi, con el que Jacqueline tuvo una relación sentimental. Según Hilary y su hermano Piers, en su libro Un genio en la familia, del cual Anand Tucker se basó para realizar el filme
Hilary y Jackie. Esta relación fue llevada con el consentimiento de Hilary, a manera de poder ayudar a Jacqueline, que en ese entonces estaba deprimida y tenía comportamientos suicidas. En 1999, los hijos de Kiffer y Hilary criticaron públicamente el comportamiento de su madre y presentaron una versión diferente a los hechos, según la cual su padre sedujo a su tía en un momento vulnerable con el fin de adular su propio ego.
En 1971, las capacidades de interpretación de Jacqueline mermaron irreversiblemente cuando la artista empezó a perder la sensibilidad y movilidad de sus dedos teniendo que detener abruptamente su carrera. Afectada por la
esclerosis múltiple, enfermedad que la conduciría a su muerte en Londres el 19 de octubre de 1987 a la edad de 42 años. Barenboim estaba con ella cuando murió. Dejó su violoncello Davidov Stradivarius a Yo Yo Ma.
En el transcurso de los últimos años de la vida de Jacqueline, Barenboim se instaló en
París con la pianista Elena Baskirova con quien se casó en 1988 y tuvieron dos hijos David y Michael.

Memory


Midnight

Not a sound from the pavement

Has the moon lost her memory?

She is smiling alone

In the lamplight, the withered leaves collect at my feet

And the wind begins to moan


Memory

All alone in the moonlight

I can smile at the old days

I was beautiful then

I remember the time I knew what happiness was

Let the memory live again


Every streetlamp seems to beat a fatalistic warning

Someone mutters, and a streetlamp gutters,

And soon it will be morning.


Daylight

I must wait for the sunrise

And I mustn't give in.

When the dawn comes, tonight will be a memory too

And a new day will begin


Burnt out ends of smokey days

The stale cold smell of morning

The streetlamp dies, another night is over

Another day is dawning...


Touch me!

It's so easy to leave me

All alone with the memory

Of my days in the sun...

If you touch me, you'll understand what happiness is

Look! A new day has begun

domingo, 15 de febrero de 2009

No importa la distancia




Una vez soñe

Que en algun lugar

Yo podria ser alguien

Si lograse amar



Y tambien soñe

Que si he de triunfar

Mi orgullo aferrado

Tendre que superar



Un dia llegare

No importa la distancia

El rumbo encontrare

Y tendre valor



Paso a paso ire

Y persistire

A cualquier distancia

Yo el amor alcanzare



Una vez te vi

Era todo irreal

Y aunque fuese un sueno

Te sentia junto a mi



Se que estas ahi

Que te encontrare

Aunque tarde una vida

Yo jamas renunciare



Un dia llegare.....



Mas alla de toda gloria

Del orgullo y el valor

El poder de un heroe

Esta en su corazon



Un dia llegare

No importa la distancia

Junto a ti estare

Con tu resplandor



Paso a paso ire

Y persistire

A cualquier distancia

Yo tu vida y tu amor tendre.

No llores si me amas

No llores si me amas,

Si conocieras el don de Dios y lo que es el cielo!


Si pudieras oír el cántico de los ángeles

y verme en medio de ellos!

Si pudieras ver desarrollarse ante tus ojos; los horizontes, los

campos

y los nuevos senderos que atravieso!


Si por un instante pudieras contemplar como yo,

la belleza ante la cual las bellezas palidecen!

Cómo!...¿Tu me has visto,

me has amado en el país de las sombras

y no te resignas a verme y

amarme en el país de las inmutables realidades?


Créeme.

Cuando la muerte venga a romper las ligaduras

como ha roto las que a mí me encadenaban,

cuando llegue un día que Dios ha fijado y conoce,

y tu alma venga a este cielo en que te ha precedido la mía,

ese día volverás a verme,

sentirás que te sigo amando,

que te amé, y encontrarás mi corazón

con todas sus ternuras purificadas.


Volverás a verme en transfiguración, en éxtasis, feliz!

ya no esperando la muerte, sino avanzando contigo,que te llevaré de la mano por

senderos nuevos de Luz...y de Vida...

Enjuga tu llanto y no llores si me amas!


San Agustín